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ESTUFAS EFICIENTES DE LEÑA Y HUERTOS LEÑEROS PARA LA CONSERVACIÓN COMUNITARIA DE LOS BOSQUES Y EL BUEN VIVIR.

Ficha 29

Expositor: Asociación de Productores Agropecuarios – ASOVIVIR, miembro del Colectivo de Reservas Campesinas y Comunitarias de Santander.
País: Colombia
Lugar: Santander

Nuestra experiencia de energía comunitaria:

Los bosques o huertos leñeros, nos han abastecido con autonomía energética, y las estufas han incentivado el uso eficiente de la energía, que genera la combustión de la leña, al momento de preparar nuestros alimentos. Hemos así fortalecido un trabajo en conservación comunitaria de los bosques andinos, con las declaraciones de reservas campesinas y comunitarias.

A nivel comunitario, se ha realizado un proceso de capacitación y de réplicas. El proceso inicio con la formación de un promotor comunitario en energías alternativas y luego más personas de la comunidad se han capacitado al interior de la organización. Entre ellas, las mujeres.

En lo ambiental, se han disminuido las emisiones de humo en el hogar y el consumo de leña, con un ahorro cercano al 40%. Al monocultivo de café, se le asociaron árboles dentro-energéticos, que además de la leña, ha aportado materia orgánica al suelo, que favorece a la disminución de la aplicación de abonos químicos y brinda sombrío al cultivo de café; produciendo unos granos de mejor calidad. La comunidad también se capacitó en técnicas de poda de los árboles, para el aprovechamiento al máximo de la leña.

Por otro lado, las mingas (convites) y los intercambios, se han convertido en un eje dinamizador de nuestro proceso, que ha motivado la vinculación de nuevas familias, fortalecido las relaciones solidarias entre vecinos y, los recorridos para participar de las mingas nos permitido conocer nuestro territorio para apreciarlo y defenderlo.

La formación popular en energías alternativas, nos ha generado independencia técnica en el montaje de las estufas, también con los intercambios de experiencias hemos ido adaptando y ajustado las propuestas tecnológicas a nuestro contexto sociocultural.

En cuanto a nuestra alimentación, la utilización de los hornos de las nuevas estufas, nos ha permitido ser más autosuficientes; utilizar recursos locales en la preparación de pan, tortas, arepas, y con recetas tradicionales con el uso de chachafruto, plátano, cidra papa y ahuyama.

Este proceso ha mejorado nuestra visión de Buen Vivir; la propuesta de energías alternativas está articulada a la producción agroecológica, con énfasis en los sistemas agroforestales, y en lo concerniente a las estufas se han mejorado las condiciones de vida y el hábitat de las familias campesinas, así también hemos mejorado la estética de las cocinas, y preparamos diversidad de alimentos.

Los componentes técnicos

Nuestra propuesta comunitaria en transición energética justa, está compuesta por la capacitación y la implementación de estufas eficientes de leña, asociadas a sistemas agroforestales y huertos leñeros. A continuación, explicamos, el proceso técnico que hemos seguido al interior de la organización:

Estufas eficientes de leña

Revisión del sitio para el montaje de la estufa, teniendo en cuenta: el espacio disponible, las medidas para la construcción, según las apreciaciones y las necesidades de la familia, así como las medidas de los herrajes que se utilizaran en la construcción de la estufa.
Adecuación del espacio para el montaje de la estufa: nivelación de pisos, fundido de la placa sobre la cual se construirá la estufa.
Sobre la placa se instalan las dos (2) primeras hiladas de ladrillos (ladrillo refractario, especial para estufas)
Sobres las dos primeras hileras de ladrillo, se ubican los dos registros; que tienen como función la de descamisar y la del deshollinar la estufa, cuando se requiera y se hacen las divisiones internas para la ceniza y la rampla para la salida del humo.
Se pegan tres (3) hiladas más de ladrillos y se localiza el horno y el primer tubo para la salida del humo.
Luego se pegan dos (2) hiladas de ladrillo adicionales y se hace el montaje de la parrilla de la cámara de combustión de leña.
Después se pegan dos (2) o tres (3) hiladas más de ladrillos y se coloca la puerta de la cámara de combustión de la leña.
Se hace el montaje de los dos (2) planchones de hierro y un (1) calentador de agua y un (1) escuadra, se instala la baldosa.
Después de su construcción, se deja secar por 15 a 20 días. Pasado el tiempo de secado, al momento de encender la estufa, en la salida del humo, se enciende un mechón para que el humo tire y salga. Se recomienda que la leña sea seleccionada y cortada al tamaño de la cama de combustión de la estufa.

Hasta la fecha, hemos construido un total de quince (15) estufas eficientes, distribuidas geográficamente de la siguiente manera:

En las veredas Santa Marta y Bremen (Matanza), el proceso ha permitido al interior de la Asociación de Productores Agropecuarios – ASOVIVIR, la construcción de nueve (9) estufas eficientes en hogares de las familias campesinas.
Se han realizado el mejoramiento de tres (3) estufas, en una localidad cercana, en la vereda Santa Ana del municipio de Matanza.
También se construyó tres (3) estufas eficientes en el corregimiento de Cachiri, con familias que viven en la región del páramo de Santurban, del municipio de Surata, Santander.
Bosques o huertos leñeros.

Se han implementado viveros familiares para la producción de especies forestales y dendro-energéticas. Inicialmente, se realizó el reconocimiento e inventario de especies locales dentro-energéticas (guamo, manchadores, guayabos, alapo, garrochos, arrayanes), que fueron multiplicadas en viveros familiares y posteriormente sembradas, asociadas al cultivo de café.

Las semillas de especies como el garrocho y el manchador, no presentaron buena germinación en el vivero, motivo por el cual se realizaron limpias selectivas en el cultivo de café, para incentivar su multiplicación; es decir, se dejaron surgir las plántulas que el viento, las aves y los murciélagos han multiplicado de manera natural. Así, las aves y los murciélagos que toman semillas de manchador y garrocho como alimento, que pasan por su sistema digestivo, ayudan en un proceso de pre-germinación de estas semillas, que garantiza su crecimiento y desarrollo.

Los bosques leñeros, plantados están compuestos de aprox. 200 – 300 árboles en cada reserva familiar campesina. Es decir, hemos realizado la siembra de un total de 3.000 árboles, en sistemas agroforestales.

Logros para resaltar

Las mingas y los intercambios en energías alternativas, han fortalecido el tejido social y comunitario al interior de nuestra organización y con otras comunidades de la región. En un contexto rural, donde en las actividades de tipo comunitario primaba la participación de los hombres, las mujeres se han motivado y están liderando el proceso agroecológico, articulado al trabajo en energías alternativas.
Con los sistemas agroforestales y la diversificación de siembras, aprendimos a asociar el cultivo de café con otras especies, que podemos utilizar para alimentar el suelo, la familia y la fauna. También estamos “cosechando el sol” en nuestras reservas campesinas: hemos sembrado maíz y plátano en la soca del café, y alimentamos la familia con otros productos como yuca, aguacate, jengibre, mangos, frijol y banano, todo producido en un mismo lote.
Estas propuestas productivas han generado ingresos económicos; ya no dependemos solamente de la cosecha del café. Igualmente, se ha avanzado en procesos de soberanía alimentaria, asociados al rescate y a la conservación de las semillas criollas.
La participación de las mujeres

El proceso en agroecología, se inició en el año 2013, con la participación de una mujer de la zona. En la actualidad, las mujeres han tomado mayor liderazgo en los procesos comunitarios: promueven las mingas y la capacitación en la producción agroecológica. De igual forma, han ido ganando espacios en la toma de decisión sobre el manejo de sus parcelas y la valoración que ellas le han dado a la agro-biodiversidad, a partir del rescate de semillas criollas.

Por medio de la diversificación de siembras, se han podido ampliar las alternativas económicas para las mujeres, porque ya no se depende solamente de la cosecha del café, sino también de otros tipos de siembras y de producción pecuaria. También han liderado al interior de la organización la autogestión de los recursos (rifas, cría de pollos y siembra de frijol y tostado de café para la venta) para aportar a la construcción de las estufas eficientes de leña.

Las mujeres han innovado recetas con productos locales, subvalorados en la alimentación como el bore, el plátano y el chachafruto, que gracias a las bondades de los agro-ecosistemas, abundan en la zona. Con estos productos se elaboran masato, tortas y panes bajos en grasa horneado en las estufas de leña.

Dentro de la asociación, las mujeres han ganado experiencia en la construcción de estufas, actividad manual, que culturalmente en el campo colombiano solo la realizaban los hombres y también han ido ganando espacio en la toma de decisiones relacionadas con uso y distribución de la tierra de sus reservas

Para las mujeres, al participar de intercambio, escuelas de campo, talleres y mingas, les ha permitido iniciar a cada una de ellas un proceso de educación popular que ha elevado su autoestima, conocimientos técnicos y metodológicos, que responden a su contexto y necesidades socioculturales.